martes, 13 de enero de 2026

Misión en París. Arturo Pérez Reverte

 Misión en París
Arturo Pérez Reverte



¡Vuelve Alatriste! . Y lo hace con otra novela muy entretenida, en manos de un autor literario que domina muy bien el lenguaje y que ha creado un personaje fascinante. Soldado y espadachín magnífico al servicio de la Corona, pero también sujeto a fracasos y a innumerables penurias, el Capitán Alatriste es un hombre parco en palabras pero con las suficientes para retratarse a sí mismo y retratar al mundo que le rodea. 

En esta novela aparecerán Quevedo y las más altas figuras de la aristocracia francesa y española.Y no es nada desdeñable, para enriquecer la imaginación del lector, la participación de los mosqueteros Athos, Porthos, Aramis y D'Artagnan o el Conde de Treville, sazonando aún más las novelas de Alejandro Dumas. 

Y es que, más allá de simples y divertidas novelas de aventuras, cualquier relato de Alatriste pretende y a mi juicio consigue ser una lección de historia. Pero no de una historia de grandes acontecimientos, sino de los sinsabores diarios de los mejores soldados de Europa y de una población general empobrecida que malvivía mientras los poderosos se enriquecían y les miraban por encima del hombro a unos y a otros. 

Ya no puedo imaginarme a Quevedo sin pensar que pudo ser como lo describe Pérez Reverte en Alatriste, pero tampoco a los soldados de los Tercios sin pensar en Sebastián Copons, Juan Tronera. Iñigo Balboa o el mismo Capitán Alatriste. También las sórdidas calles de Madrid o del París del S. XVI o la arrogancia de la aristocracia de la época las veré siempre en parte a través de los ojos de los personajes de Pérez Reverte. 

Honra, dignidad, aventuras, desdén, enamoramientos, venganzas, ansias de grandeza y poder y un sinfín de aventuras, se unen en Misión en París. 

Como el Guerrero del Antifaz en mi infancia, el Capitán Alatriste me divierte y despierta mi imaginación, pero no relata una sociedad de buenos y malos, sino una realidad mucho más compleja. 

Si no has leído ningún libro de esta serie, comiénzala. Si ya la conoces y te gusta. lee Misión en París si puedes. No te defraudará. Seguro. 


domingo, 11 de enero de 2026

Lecciones de Química. Bonnie Garmus.

 Lecciones de Química. 
Bonnie Garmus

Un libro entretenido, motivador y emotivo . Mantiene la atención desde el principio, donde el primer capítulo es un salto al futuro que justifica gran parte del argumento, y donde a partir de determinado momento la intriga crece mientras el lector se pregunta: ¿ Qué será de esta mujer admirable que pese a todos los contratiempos mantiene sus aspiraciones y su dignidad? . 

La protagonista se llama Katherine Zott, y los figurantes son los componentes de una sociedad machista en la Norteamérica de los años 50. Familiares, amante, compañeros y compañeras de trabajo, forman un elenco de personajes, aspirantes unos a que todo se mantenga como está, con mujeres cuyo máximo papel es el sometimiento al hombre y ser madre familia, y los otros son personas deseosas de que sea el mejor el que progrese, sea hombre o mujer. 

Y en esta sociedad, que no fue imaginaria sino real, tanto los hombres como las mujeres han de cambiar. Las mujeres, lideradas casi inconscientemente por Katherine, comienzan a romper las normas establecidas , y los hombres reconocen y potencian su valía incluso habiendo fracasado anteriormente en sus trayectorias vitales por  comportamientos erróneos anteriores. 

Es además un libro en el que se habla no sólo de feminismo, sino de la ocupación de puestos de liderazgo por aquellos que realmente se lo merecen, además de dar pinceladas contra el racismo, la educación igualitaria, el sexo, los  fanatismos religiosos e incluso las costumbres saludables.   

A mi juicio, un libro muy bien orientado en sus planteamientos, amable y motivador para la mayoría, como Katherine resalta diariamente en su programa de cocina, donde tiene claro que no lo hace para tontas, y duro con los incapaces, con los enchufados y con los "trepas". 

Se nota que me he divertido con él ¿no?. Si lo leéis, espero que os guste como a mí. 

sábado, 3 de enero de 2026

Una lección olvidada. Guillermo Altares.

 


Una lección olvidada

Guillermo Altares



Desde la Cueva de Chauvet, en el Sur de Francia, de treinta y seis mil años de antigüedad, hasta la Guerra de Kosovo, el autor desgrana episodios de la historia de una forma que recuerda a "momentos estelares de la humanidad", de Stefan Zweig. Aunque de un primer vistazo puede parecer un relato de hechos consecutivos en el tiempo, no es sólo eso, sino una argumentación del porqué y el como fueron sucediéndose tales hechos y sus consecuencias, conformándose finalmente la Europa que conocemos. 

Intercambios comerciales, grandes migraciones, manifestaciones artísticas, guerras, expulsiones, asesinatos en masa, revoluciones, descubrimientos, tiranías... los pormenoriza Guillermo Altares a lo largo de distintas épocas y personajes. Otzi, el hombre de hielo encontrado en los Alpes, Homero y los personajes de la Odisea, Nerón, el pueblo sefardí, los cátaros, Caravaggio, Sir Arthur Conan Doyle o los cientos de miles de soldados fallecidos en ambos bandos en la Batalla del Somme, los habitantes de Madrid, Stalin... van siendo protagonistas en este libro que pretende y consigue hacernos ver, gracias a su autor la tela de araña que une los hilos que tejen Europa. 

Como Guillermo Altares escribe en algún momento del libro, no es historiador, pero consigue nutrirse de muchas fuentes y muchos viajes, que hacen que la Historia con mayúsculas sea muy creíble, amena e interesante. Por otra parte, hace constantes reflexiones que se pueden compartir o no y que provienen tanto de él mismo como de obras literarias o entrevistas, pero que hacen pensar en lo que somos como territorio compartido y en lo queremos ser. 

" Si podemos extraer una sola lección de la Historia de Europa es que deberíamos aprender a vivir con el pasado para que nos ayude a comprender el presente, pero sin contaminarlo con sus fantasmas y sin pensar que nos pertenece"

No es un libro para leerse de un trago, pero sí para deleitarse de él capítulo a capítulo, sin prisa...y pensar.  

sábado, 11 de octubre de 2025

Novela de ajedrez. Stefan Zweig.

 

Novela de ajedrez. 

Stefan Zweig


                                                               


Interesante novela póstuma de Zweig, en la que podemos vislumbrar el rechazo que le producía el régimen nazi, posible causante de su suicidio, y el interés por uno de los más antiguos, si no el que más, de los juegos de estrategia conocidos.

En sus primeros capítulos describe el ascenso del mejor jugador de la época desde la presumible más absoluta ignorancia y estulticia, hasta la cumbre del ajedrez, gracias a la observación atenta de los mejores contrincantes que va conociendo. Este personaje no deja de ser un estúpido en la vida real, lo que parece dejarle indiferente, pero no por eso deja de enriquecerse gracias a su privilegiada inteligencia para el ajedrez, que el autor describe como particular y no relacionada con otros tipos de inteligencia.

El ego de algunos acompañantes durante un largo viaje y su propia codicia, serán el origen de enfrentamientos ajedrecísticos que irá ganando uno tras otro, hasta que, casualmente y sin voluntad de jugar directamente, aparece alguien que le pone una partida muy complicada. Esta persona, que cree de sí mismo que es un mediocre jugador, utilizó en otra época el ajedrez para escapar de la situación más complicada de su vida, aprovechándolo para evadirse de todas las insoportables presiones que le rodeaban durante su aislamiento en prisión mientras desarrollaba un gran talento para imaginar y prever cualquier combinación posible de las piezas del tablero. Su gran capacidad sin embargo le provocó una adicción al juego que su oponente sabrá aprovechar durante sus enfrentamientos.

Un relato relativamente corto, intrigante, y encuadrado en una época histórica muy complicada.  


jueves, 18 de septiembre de 2025

Matar a un ruiseñor. Harper Lee

 

Matar a un ruiseñor. Harper Lee



Corre la mitad de la década de 1930 en una ciudad de Alabama, al Sur de Estados Unidos. Allí vive la familia de Scout, la niña que relata esta novela. Su padre es un abogado viudo, casi anciano y de “buena familia” que se llama Atticus, y su hermano es Jem, tres años mayor que ella. Jem es un chico muy sensato, la cuida mucho y quiere llegar a ser “un caballero”, como su padre.

La novela describe a través de los ojos de Scout la sociedad que le rodea y el convencimiento general de superioridad de los blancos frente a los negros a pesar de cualquier circunstancia. Ante los hechos que se van desencadenando, ella manifiesta sus constantes dudas, que va compartiendo con Jem y su amigo Dill.

Atticus se verá obligado a defender a un hombre negro,Tom Robinson, de una grave acusación de violación. Los vecinos, a pesar del prestigio personal y la bondad reconocida de Atticus no comprenden su actitud, ni porque defiende a un hombre negro. Él tendrá que defender sus argumentos tanto frente a ellos como frente a Scout y Jem y razonará con estos últimos por qué se llega a situaciones como esta, debiendo enseñarles que las personas son ellas y sus circunstancias, su historia anterior, su educación y el producto de creencias transmitidas durante generaciones.

Aun así, aunque Atticus comprende, no excusa en la novela ni a la sociedad existente ni a los tribunales de Justicia, que debiendo igualar a las personas no lo hace en función de los prejuicios existentes.

El sitio donde un hombre debería ser tratado con equidad es una sala del Tribunal, fuese el hombre de cualquiera de los colores del arco iris; pero la gente tiene la debilidad de llevar sus resentimientos hasta dentro del departamento del Jurado. A medida que crezcas, verás a los blancos estafando a los negros todos los días de tu vida, pero permite que te diga una cosa y no la olvides: siempre que un hombre blanco abusa de un negro, no importa de quien sea, ni cuan distinguida haya sido la familia de quien procede, ese hombre blanco es basura

Atticus trasmite además a sus hijos enigmas que habrán de descifrar juntos, como el significado real de “abolengo” y la dignidad de todos aquellos que, sin tener abolengo, se la ganan todos los días.  

A lo largo de la novela hay además un “mantra” constante, que Atticus expresa así, y que fundamenta la comprensión del entorno que rodea a los protagonistas:  

“…uno no conoce de veras a un hombre hasta que se pone dentro de su pellejo y se mueve como si fuera él”

Puedo imaginar qué supuso una novela como esta en 1961, su año de publicación, escrita por una mujer de Alabama, un estado sureño probablemente con importantes tintes clasistas y racistas. No he visto la película, nominada a la mejor en la ceremonia de los Oscar y que protagonizó Gregory Peck ganando el Oscar a mejor actor, pero la veré. El libro es, a mi juicio, sorprendente y bueno. Muy bueno. 

lunes, 1 de septiembre de 2025

El jardinero y la muerte. Gueorgui Gospodínov.


El jardinero y la muerte. Gueorgui Gospodínov

 


En esta novela, el escritor búlgaro habla de su padre, del proceso que rodea a su muerte y de todo lo que va recordando de él mientras escribe. Anécdotas de su vida, su carácter, su sentido del humor, su instinto de protección, y … su jardín, el territorio propio en el que era feliz y que le había curado durante años de la enfermedad que ya estaba latente.

“Su ausencia pone en marcha toda la maquinaria de la memoria…para estar seguro de que todo aquello fue real”.

Los primeros capítulos hablan del proceso de la enfermedad: la impersonalidad del diagnóstico, el lenguaje profesional confuso, los sentimientos del enfermo y de los familiares y las esperanzas de todo tipo, como “volver a ver a su perro” o “llegar a oír de nuevo el canto del cuco en primavera” Y de la tristeza y de la alegría de disfrutar pequeños momentos.

“Papá, estoy triste por el abuelo, pero también estoy triste por ti, porque tú estás triste por tu padre”

“Ahora puedo decir, por extraño que suene, que mientras estaba a su lado, sobre todo cuando el dolor remitía, pensaba en lo bonito que era estar juntos”

Se escribe acerca de la ausencia que lo llena todo y es el comienzo de una nueva vida sin el padre, aunque el ritual funerario prepara al difunto para su camino y a los afligidos para dicha ausencia.

“No estará para recibirme en la puerta y darme un abrazo”; “primera no llamada por teléfono por mi cumpleaños”

“En fin, lo pasarán bien esta noche…toda la pandilla se reunirá de nuevo, como en los viejos tiempos”

Y tampoco está exenta la novela de reproches, tanto hacia Dios por haberse llevado al difunto como al mismo fallecido por abandonar a los suyos. Reproches que también se dirigen a los doctores, tanto por su pobre forma de comunicar las malas noticias como por sus encogimientos de hombros ante las expectativas del enfermo.

Sin embargo, no es una novela triste. Gospodínov recuerda en distintas anécdotas el legado de su padre. Su forma de ver la vida, su instinto protector que duró hasta el final, su sentido del humor, sus anhelos, sus enseñanzas y pone de manifiesto su orgullo de hijo. El autor reivindica el papel del padre, ausente en la cultura universal, donde al hombre se le atribuyen otras cualidades, apareciendo en tabernas, en busca del vellocino de oro, ganando dinero, emigrando…pero raramente actuando como padre.

Y lo hace citando la Iliada, cuando Ulises, tras años de viajes, se presenta a su padre Laertes y le ha de recordar aquello que incesantemente le daba para ser reconocido:

Árboles frutales, vides y regalos sin fin, que se renovaban cada año”.

O recordando actitudes que se han impregnado en el propio autor y que por fin repara en ellas.

“El bostezo de mi padre antes de acostarse”…”su manera de fumar”… “como apretaba los labios cuando algo le apenaba”…”como se hundía en el jardín”…y “como por un instante me vi como él”.

O manifestando su deseo de llegar a ser como él:

“Si algún día llego a formar parte de alguna escuela filosófica, me gustaría que fuera la escuela invisible de mi padre, según la cual puedes percibir lo sublime en una boñiga de búfalo”

Una novela muy bella. Recomendable y sanadora para todos aquellos que tuvieron un buen padre, y quizá ilustrativa y preparatoria para todos los que todavía lo tienen.


sábado, 30 de agosto de 2025

Los siguientes. Pedro Simón.


 Los siguientes. Pedro Simón.


Carmen, Darío y Gabriel comenzaron a cuidar a su padre Antonio, después de manifestarse la enfermedad de Alzheimer incipiente tras perder a su mujer. Decían “no queremos ni imaginar que va a ser de papá si algún día falta mamá”. Y mamá faltó. A partir de ahí, llegó el desorden, la dejadez, la depresión, la incontinencia urinaria, los despistes…y la decisión de cuidarle de forma compartida. Estaría dos meses en la casa de cada uno de los hermanos.

Carmen, auxiliar de clínica eficaz, experimenta la dificultad de cuidar a su propio padre. “Una cosa es el cuerpo de un anciano desconocido y otra cosa es ver a tu padre como a un niño…”. Es metódica, perfeccionista y madre soltera. Es muy importante la dieta de Antonio, la visita al médico, que se tome sus medicinas, la limpieza…. Antonio, por otra parte, le permite a su hijo Hugo “lo que jamás consintió a ninguno de sus tres hijos”.

Darío es un buscavidas y en los últimos tiempos guardia jurado. Su preferencia es la comodidad de su padre y que esté contento. Aunque sus hermanos puedan pensar lo contrario, cuida a su padre con devoción, pero persigue sobre todo  que pueda jugar al dominó con amigos, que converse con viejos amigos o disfrutar con él viejas películas del Oeste. La continencia urinaria desparece mientras está con él, pero no puede evitar que Antonio saque el pañuelo alguna vez. “Cuando lo saca es porque le va a salir mamá por los ojos”.

Gabriel, es un hombre de éxito que atribuye a Antonio el traumatismo craneal que originó la gran discapacidad de su hijo Hernán, aunque lo tiene tan cuidado como puede hacerlo pagando.” La filipina se ocupa de todo con el automatismo de una azafata de vuelo”. Viaja para no estar con él ni recordar junto a él. “Haciendo balance de los dos meses, creo que hemos convivido menos de uno. Viendo a mi padre sentado al lado de Hernán, he sentido lástima y he sentido odio” …. “He recordado demasiado y he necesitado olvidar”.

Tres formas de ser y tres formas de cuidar a Antonio, que está con sus hijos y vive para ellos hasta sus últimos días, que llegan finalmente en una residencia. También él describe sus sentimientos: “La de veces que escogí no molestaros y no os dije como me sentía. Envejecer es quitarse del medio”. “Ser padre es saber que te cambiarías sin pestañear por la herida del hijo, que dejarías que te traspasara todos los dolores solo para quitarle el sufrimiento a él”.

Personajes redondos y reales. Una novela muy bien escrita y muy bien pensada.  


Misión en París. Arturo Pérez Reverte

  Misión en París Arturo Pérez Reverte ¡Vuelve Alatriste! . Y lo hace con otra novela muy entretenida, en manos de un autor literario que do...