Sin
noticias de Gurb
Eduardo
Mendoza
Llegué a este libro por una
recomendación. No es que haya leído mucho a Mendoza, pero siempre me había
arrancado sonrisas mientras lo leía. Sin embargo…aunque esta vez también lo ha
hecho, no tengo tan claro que el tiempo invertido en su lectura haya sido algo
más que eso…unas risas. Producto de ocurrencias hilarantes e ingeniosas del
autor y aderezadas con un dominio del lenguaje que cualquiera querría para sí,
pero… ¡ya! Aunque sin duda eso no sería poco para muchos, os confieso que yo no
le he encontrado demasiada “chicha” al relato.
Gurb y su compañero de expedición
son extraterrestres que llegan a la Tierra con el propósito de explorar a los humanos.
Con ese fin se transforman en distintos personajes, con frecuencia nada
adecuados al entorno y a los tiempos y describen sus siempre asombradas experiencias.
Nuestra forma de transportarnos, los distintos barrios, nuestra variada fisonomía,
el entorno ruidoso, los comercios, los chismes, los bares, las complejas
relaciones personales, las juergas, las obras de la Barcelona preolímpica… Todo
desencadena divertidas vivencias y provoca los comentarios del extraterrestre
que busca a Gurb mientras se impregna de humanidad.
Sin duda, Eduardo Mendoza encontró
una forma muy original de relatarnos un mundo, que ya no sólo una Barcelona muy
cambiante en aquella época. Y quizá no tuviera otro propósito más que ese, y no
haya que buscar más. Un retrato y unas risas.